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Correr en invierno: cómo seguir entrenando de forma segura durante los meses más fríos

  • Foto del escritor: comunicaciones SR
    comunicaciones SR
  • 30 jun
  • 2 min de lectura

Las bajas temperaturas no tienen por qué ser una excusa para dejar de correr. De hecho, mantener la actividad física durante el invierno aporta importantes beneficios para la salud física y mental, siempre que se tomen algunos resguardos para entrenar de manera segura.

Según distintos especialistas y portales de salud en Chile, el frío obliga al organismo a trabajar más para mantener su temperatura corporal, mientras que el aire frío y seco puede afectar las vías respiratorias y hacer que el entrenamiento se sienta más exigente.


La importancia de vestirse por capas

Uno de los principales consejos es utilizar ropa adecuada. Los especialistas recomiendan vestirse por capas para mantener una temperatura corporal estable durante el entrenamiento.

La primera capa debe ser de un material técnico que elimine la humedad de la piel; la segunda, una prenda que ayude a conservar el calor; y, si las condiciones lo requieren, una tercera capa que proteja del viento o la lluvia. Además, es recomendable utilizar guantes, gorro o cintillo cuando las temperaturas son muy bajas y, si se corre con poca luz, incorporar elementos reflectantes para mejorar la visibilidad.


No salir sin un buen calentamiento

Durante el invierno, músculos y articulaciones necesitan más tiempo para prepararse antes del ejercicio. Por ello, se recomienda realizar un calentamiento previo dentro de un lugar protegido antes de salir a correr, disminuyendo así el riesgo de lesiones.


Respirar correctamente también ayuda

El aire frío puede generar molestias como tos, irritación de garganta o sensación de falta de aire, especialmente en personas con asma, rinitis o alergias.

Por esta razón, los especialistas aconsejan inhalar por la nariz y exhalar por la boca siempre que sea posible, ya que este proceso permite calentar y humedecer el aire antes de que llegue a los pulmones. Cuando el esfuerzo obliga a respirar por la boca, cubrir esa zona con un cuello o buff puede ayudar a disminuir el impacto del frío.


La hidratación sigue siendo fundamental

Aunque la sensación de sed disminuye durante el invierno, el cuerpo continúa perdiendo líquidos a través de la respiración y la transpiración. Mantener una hidratación adecuada antes, durante y después del entrenamiento sigue siendo una parte fundamental de cualquier rutina deportiva.


Escuchar al cuerpo

Otro aspecto importante es adaptar la intensidad del entrenamiento a las condiciones climáticas. Si aparecen molestias musculares importantes, dolor articular, sensación excesiva de frío o dificultad para respirar, lo recomendable es disminuir el ritmo o detener la actividad.


Asimismo, al finalizar el entrenamiento, es aconsejable cambiar rápidamente la ropa húmeda para evitar una pérdida innecesaria de temperatura corporal.


En Santiago Runners sabemos que el invierno también es una excelente temporada para seguir construyendo hábitos, mejorar la resistencia y preparar los desafíos que vienen. Con el equipamiento adecuado, una buena planificación y escuchando siempre a tu cuerpo, es posible disfrutar cada entrenamiento sin importar la temperatura.

 
 
 

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